
Es difícil explicar la sensación de ir en Segway.

La primera sensación cuando lo ves es de:
"esto tiene que ser difícil y además me voy a caer".
Una sensación que se pasa, al ver como el Segway guarda su propio equilibrio.
Una vez te subes y tras la explicación de un buen profesional (!!CUIDADO¡¡ hay gente que tiene segway y no son instructores homologados) la sensación es de "desequilibrio" pasados dos o tres minutos, pasamos a la sensación de: "que fácil", y la sonrisa aparece en nuestra cara...

A partir de aquí, simplemente nos dejamos levar...
Y eso es lo que he hecho hoy, me he dejado llevar y junto a mis amigos de Zaragoza y Litago, nos hemos dejado llevar desde Monterde de Albarracín hasta Torres de Albarracín.

La pista, muy embarrada, no es apta para principiantes, ya que el Segway es fácil de manejar pero es muy técnico; en condiciones normales es sencillo su manejo, pero con barro, nieve o hielo la conducción cambia, por eso es importante un buen guía homologado.
Hemos disfrutado de los parajes de la Sierra de Albarracín, en un paseo agradable, entre sabinas y pinos.
Hoy no hemos visto ciervos, pero si sus huellas.

Como podéis ver, un paseo en segway de vez en cuando no viene mal.
Aquí os espero...



